Con el transcurrir de los
años la comunicación y la tecnología han ido evolucionando a una gran
velocidad, trayendo como consecuencia, que aparezcan
actitudes opuestas en relación al uso de Tecnologías de la Información y de la
Comunicación, en la vida de las personas y de las organizaciones.
Los niveles de popularidad
alcanzados en la vida social de las personas como en el
uso específico en organizaciones e instituciones educativas, el
internet y las redes
sociales aumentan día a día y crecen
vertiginosamente.
Las TIC han sido utilizadas en la
educación para mejorar la planificación de la docencia y el aprendizaje. Pese
al amplio conocimiento de las TIC, el uso de estas no es de manera
regular en la dinámica docente y de los estudiantes ya que
los usos reales de estas tecnología son escasas (foros,
correos electrónicos (Duart, 2008) .
Sin duda las TIC son importantes
para la educación puesto que elimina barreras del espacio- tiempo facilitando
el aprendizaje y la comunicación permitiendo desarrollar nuevas
tecnologías metodológicas para la enseñanza-aprendizaje entre alumno
y profesor.
Las Tecnologías de la Información
y comunicación no debemos verla solo como un recurso didáctico en la
educación sino que estas generan sistemas de formación atendiendo
las necesidades y momentos de desarrollo personal y profesional de los usuarios,
superando los perfiles tradicionales del docente para pasar a un espacio
mixto en el proceso de enseñanza- aprendizaje de la gestión de conocimiento.
Actualmente,
los sistemas de información desempeñan
un rol importante en la comunicación corporativa, ya que a través de esas
herramientas y mecanismos, se pueden
llegar a superar las barreras antes señaladas. Existen dos corrientes
relacionadas a la actitud ante el uso de las TIC, por una parte
encontramos a los entusiastas de la tecnología que ven la importancia de
este nuevo paradigma de relaciones y acceso a la información y
al conocimiento, y por otro lado encontramos a los detractores del
uso masivo de la tecnología ( tecno- escépticos), que por
convicción y excusase resisten al uso intensivo de la tecnología de la
tecnología en su vida personal y profesional.
Sin duda, la
actitud hacia la tecnología y su uso intensivo por parte del
estudiante fuera del aula puede favorecer o dificultar el
rendimiento académico en función de si el uso en el aula, que define
el profesor es coherente con la visión y conducta del estudiante con las
TIC.
Es importante
como educadores dar una mirada crítica a esta
situación y situarla la opción de la tecnología en el proceso
de enseñanza aprendizaje como instrumento de apoyo al
proceso y no como fin en si mismo.
Las tecnologías
de la información y la comunicación (TIC) pueden contribuir al acceso universal
a la educación, la igualdad en la instrucción, el ejercicio de la enseñanza y
el aprendizaje de calidad y el desarrollo profesional de los docentes, así como
a la gestión dirección y administración más eficientes del sistema
educativo.
III. CONCLUSIONES
Las TIC potencian la capacidad de
autonomía del estudiante facilitando el acceso a las fuentes de información.
Facilitan la comunicación
alumno-docente. Mejorando el rendimiento académico.
La actitud positiva hacia la
tecnología favorece el rendimiento academico.
La adaptación de las TIC en la
educación sonimprescindibles en la metodología
de proceso de enseñanza - aprendizaje que se va a
seguir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario