Las
políticas TIC en los sistemas educativos de América Latina
Caso
Perú
Este
informe presenta un estudio de caso sobre las políticas TIC en la educación
peruana. Se trata de un ámbito relativamente nuevo de la política educativa que
se inicia durante la década de 1990. Las políticas TIC han estado
caracterizadas, como otros ámbitos del sector educativo peruano, por un alto
grado de discontinuidad en las políticas, programas y equipos de gestión, así
como por una debilidad en los procesos de planificación y evaluación. Estos
problemas parecen profundizarse en el caso de las TIC, pues confluyen a su
alrededor una serie de expectativas y promesas a veces desconectadas de la
realidad. Así, en diversos momentos las TIC se han convertido en el centro de
promesas políticas de mejoramiento de la educación, lo cual ha dificultado su
concreción en programas y objetivos realizables y medibles.
Ante la falta de información oficial, la elaboración del estudio ha estado basada en consultas a fuentes no oficiales. Así se han consultado artículos académicos, trabajos de tesis realizados por estudiantes peruanos de programas de 10 Las políticas TIC en los sistemas educativos de América Latina. Caso Perú maestría y doctorado, páginas web, noticias publicadas en medios de prensa locales, información disponible en la web del Ministerio de Educación, así como algunas entrevistas a funcionarios y ex funcionarios realizadas específicamente para la elaboración del estudio. A partir de esta información se ha podido reconstruir la historia y trayectoria de las políticas TIC en el Perú.
Esta reconstrucción está caracterizada por dos elementos que conviene resaltar:
• A través de los distintos Gobiernos involucrados desde que se empezaron a poner en marcha las políticas TIC, los programas desarrollados han estado marcados por un alto grado de discontinuidad en la gestión. Esto ha resultado en cambios de nombres, objetivos, componentes, así como de los funcionarios involucrados en la gestión. Como consecuencia, en el estudio de caso se optó por una periodización que sigue lo hecho en los distintos Gobiernos involucrados en la puesta en marcha e implementación de las políticas TIC en educación.
• Ante la falta de datos e información oficial precisa sobre los distintos programas, se ha recurrido a una descripción algo más narrativa, con información muchas veces anecdótica, del desarrollo de las políticas TIC en el Perú. Esta debilidad, se espera, ha sido complementada con un esfuerzo por explicitar la lógica que ha estado detrás de las decisiones de política.
En este sentido, se ha encontrado que a pesar de la discontinuidad en la gestión y en el contenido específico de los programas, ha habido cierta evolución y consolidación de las políticas y proyectos relacionados con la tecnología educativa, en tanto que han pasado de ser iniciativas más o menos aisladas a constituir un área específica de la gestión del Ministerio de Educación. En este proceso notamos una oscilación regular entre una perspectiva de gestión que estima que la tecnología por sí sola generará un impacto positivo en la educación, y otra que enfatiza las dinámicas de uso y apropiación de las TIC y que considera que estas deben articularse de modo integral con los demás procesos educativos (capacitaciones, materiales, currículum) para poder tener un 11 impacto significativo en los aprendizajes. Así mismo, hallamos una oscilación entre dos tendencias que se oponen: una centraliza la gestión de las políticas TIC y otra transversaliza el tema a todos los niveles y ámbitos de la gestión educativa.
En el Perú, las políticas TIC propiamente dichas se inician en la década de los noventa. Es en ese momento que encontramos una serie de iniciativas relativamente pequeñas y de corte experimental que buscaban interconectar escuelas e introducir algunas formas de tecnología educativa, como son los programas de robótica escolar. A finales de esta década las TIC cobran mayor importancia en el contexto del Programa Piloto de Educación a Distancia, que aspiraba a usar la tecnología para lograr una mayor cobertura educativa, en especial en zonas rurales del país.
A
inicios de 2000, un nuevo Gobierno desarrolla un programa de tecnología
educativa, el Proyecto Huascarán, y lo lanza como principal elemento de sus
propuestas para la educación. El Proyecto se inicia con una propuesta que
articula los objetivos de acceso con un énfasis en el uso, apropiación y sostenibilidad
de las TIC, pero en poco tiempo se convierte en un programa de conectividad y
reparto de computadoras.
A mediados de esa década un nuevo Gobierno plantea una nueva estrategia de gestión de las políticas TIC a través de la creación de la Dirección Nacional de Tecnología Educativa, cuyo principal proyecto fue el desarrollo del Programa Una Laptop por Niño, con el apoyo de la organización internacional OLPC. El Programa tuvo muchos cuestionamientos, desde los que consideraron que la gestión fue poco transparente hasta los que cuestionaron los logros educativos.
En
general notamos que en la gestión de las políticas TIC ha habido dos ló- gicas
distintas. Una de proveer tecnología (computadoras, Internet, equipos de
robótica, etc.) esperando que esta, por sí sola, genere cambios educativos. Y
42 Las políticas TIC en los sistemas educativos de América Latina. Caso Perú
otra que busca articular y transversalizar las TIC a todas las instancias y
niveles del sistema educativo y que enfatiza además la importancia de los
procesos de apropiación, uso y sostenibilidad en la escuela.
Como se observa, ha primado la primera de estas dos lógicas. Esto se debe en parte a un manejo de las políticas TIC donde se ha enfatizado el impacto político de corto plazo de los programas de tecnología educativa y por tanto sus resultados más inmediatos y visibles, como son el reparto de equipos. Pero en el predominio de esta lógica ha contribuido también una particular apropiación de la pedagogía constructivista, según la cual el alumno podrá aprender por sí solo si tiene acceso a los insumos necesarios. Esto, junto con una apreciación negativa de las posibilidades de los docentes de aprender a usar la tecnología, ha llevado a que se deje de lado la capacitación y a que se dé poca importancia al rol que puede y debe jugar el maestro como facilitador y acompañante de los aprendizajes de los niños a partir de las tecnologías disponibles. En este sentido, hemos observado que las TIC muchas veces se han convertido en la panacea del cambio educativo.
Sin embargo, a lo largo de su trayectoria se han registrado elementos positivos de las políticas y programas vinculados con la tecnología educativa. Por un lado, las TIC ya no son hoy un elemento accesorio, sino que forman una parte central de la política educativa en el país. Por otro lado, se ha avanzado mucho en la ampliación del acceso, lo cual facilita el desarrollo de programas que estimulen un uso educativamente apropiado de las tecnologías. Otro punto positivo es el proceso de consolidación paulatina, aunque relativamente accidentada, de políticas e ideas en torno al rol de las TIC. Esto ha dado lugar a debates públicos que han servido para consolidar y exponer las distintas perspectivas, que estimamos beneficioso para la toma de decisiones.
Dada la alta visibilidad de las políticas TIC —en parte porque, como hemos visto, en ellas confluyen expectativas de todo tipo con respecto a lo que pueden hacer por la educación peruana— los distintos Gobiernos parece haber estado dispuestos a destinar los recursos necesarios para las políticas y programas de 43 tecnología educativa. A esto se han sumado el apoyo de las empresas privadas y de la comunidad internacional a través de convenios diversos.
Tal
vez el punto más débil en la gestión de las políticas TIC ha sido la falta de
una perspectiva de implementación coherente, planificada, orientada a la
consecución de objetivos realistas y concretos y que estuviera acompañada por
procesos de monitoreo y evaluación adecuados. Esto, como vimos, es una
debilidad del Estado peruano en general, pero tal vez el problema se acrecienta
en el caso de las TIC, justamente por la diversidad de expectativas y
perspectivas sobre lo que estas pueden lograr y cómo pueden hacerlo.
En
la actualidad la perspectiva de gestión está centrada en estimular la
transversalización de las políticas TIC a todas las instancias y niveles del
sector educación. El objetivo está puesto en que se vuelvan un elemento más de
la gestión educativa (como es, por ejemplo, la política de materiales), así
como en estimular dinámicas de apropiación y uso de las TIC que contribuyan a
mejorar los aprendizajes y que sean sostenibles a lo largo de los años. Falta
tiempo, todavía, para ver si esta perspectiva de gestión de las TIC logrará
establecerse y consolidarse.
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